La venta simbólica de uno de los 18 ejemplares del icónico deportivo italiano, seguida de su desaparición del país, motivó una investigación por presunta extorsión y falsificación, conmocionando al nicho de los automóviles clásicos.
El Alfa Romeo 33 Stradale es considerado una pieza única en la historia del automovilismo, combinando un diseño emblemático de los años 60, un linaje deportivo y una producción extremadamente limitada a solo 18 unidades. Su valor de mercado actual ronda los 30 millones de euros. Sin embargo, uno de estos ejemplares fue transferido legalmente por el precio simbólico de 10 euros, en el marco de la sucesión de un coleccionista francés fallecido, desencadenando una compleja trama judicial.
Según informaron medios italianos, los herederos del propietario han cuestionado la validez de los documentos firmados para la venta y denunciaron presiones psicológicas sobre la viuda. La fiscalía de Milán investiga posibles delitos de extorsión y falsificación documental.
El caso se complicó aún más cuando, tras la transferencia, una empresa de reciente creación tomó posesión del vehículo, lo dio de baja administrativamente en Italia, denunció la pérdida de sus matrículas y, según los investigadores, lo habría sacado del país. Este procedimiento dificulta significativamente el rastreo del automóvil, un factor crítico en el mundo de los clásicos de alto valor, donde la trazabilidad mediante número de chasis y documentación original es fundamental para acreditar autenticidad y propiedad.
Los herederos, representados por abogados en Nápoles y Milán, han realizado un llamado público de colaboración y ofrecen una recompensa de 100.000 euros por información que permita recuperar el vehículo. A pesar de la notoriedad del modelo y lo reducido de su producción, que haría difícil que pase inadvertido en cualquier evento o colección, su paradero actual sigue siendo desconocido mientras avanza la investigación.
